La sala C del TEA acoge hasta el
próximo 28 de octubre la exposición de
la artista canaria Maribel Nazco, creadora activa de la escena artística en las
décadas de los sesenta y setenta en Canarias. Formó parte del Grupo Nuestro
Arte, colectivo fundado en 1963, que atrajo la vanguardia artística del
informalismo a las islas y que contrastaba con las ideas y gustos tradicionales
existentes hasta la fecha. Este hito histórico coincide con una de las épocas
más fructíferas de la creación en Canarias.
próximo 28 de octubre la exposición de
la artista canaria Maribel Nazco, creadora activa de la escena artística en las
décadas de los sesenta y setenta en Canarias. Formó parte del Grupo Nuestro
Arte, colectivo fundado en 1963, que atrajo la vanguardia artística del
informalismo a las islas y que contrastaba con las ideas y gustos tradicionales
existentes hasta la fecha. Este hito histórico coincide con una de las épocas
más fructíferas de la creación en Canarias.
Cuerpos en metal.
Ésta es una muestra que abarca, asimismo,
los periodos más prolíficos de la
artista, que van desde 1969 a 1983. Dos épocas en las que sus obras tienen una
fuerza especialmente atractiva y demoledora, propia de los años en los que el
Grupo Nuestro Arte apostaba por la exaltación de la materia y la abstracción frente
a lo figurativo. Tras ésta etapa representada por las obras expuestas, Maribel
Nazco se dedicará a la pintura y a la docencia en la Facultad de Bellas Artes
de la Universidad de La Laguna.
los periodos más prolíficos de la
artista, que van desde 1969 a 1983. Dos épocas en las que sus obras tienen una
fuerza especialmente atractiva y demoledora, propia de los años en los que el
Grupo Nuestro Arte apostaba por la exaltación de la materia y la abstracción frente
a lo figurativo. Tras ésta etapa representada por las obras expuestas, Maribel
Nazco se dedicará a la pintura y a la docencia en la Facultad de Bellas Artes
de la Universidad de La Laguna.
Es destacable el montaje de la
exposición, sencillo e intimista. Presenta a una Maribel Nazco rodeada de amigos, una atmosfera en la que es
querida como creadora y por la que el espectador deambula imaginando esas
conversaciones con Maud y Eduardo Westherdhal. Y la pregunta instalada en la
cabeza, ¿cómo construye esas superficies? La complicidad que establece la artista
en esta sala se origina de la sencillez de su obra, una abstracción que parte
de la figuración, y de la luz que emana de sus extensiones metálicas.
exposición, sencillo e intimista. Presenta a una Maribel Nazco rodeada de amigos, una atmosfera en la que es
querida como creadora y por la que el espectador deambula imaginando esas
conversaciones con Maud y Eduardo Westherdhal. Y la pregunta instalada en la
cabeza, ¿cómo construye esas superficies? La complicidad que establece la artista
en esta sala se origina de la sencillez de su obra, una abstracción que parte
de la figuración, y de la luz que emana de sus extensiones metálicas.
Observar la obra de la artista
palmera, supone entrar en sus pliegues, en sus rebabas y aristas, en lo
esmerado y en lo ordinario de cada ser humano. Nazco es un alma inquieta que
convierte la carne en tajos para realizar construcciones experimentales. En las
que destaca una turgencia de músculos suaves y tiernos en la planicie fría y
ascética del metal. A partir de un proceso de oxidación, erosión y mordientes,
llega a la representación de una belleza amable y comedida, cuya nota más
dramática viene dada por esa fragmentación-construcción que caracteriza su
obra.
palmera, supone entrar en sus pliegues, en sus rebabas y aristas, en lo
esmerado y en lo ordinario de cada ser humano. Nazco es un alma inquieta que
convierte la carne en tajos para realizar construcciones experimentales. En las
que destaca una turgencia de músculos suaves y tiernos en la planicie fría y
ascética del metal. A partir de un proceso de oxidación, erosión y mordientes,
llega a la representación de una belleza amable y comedida, cuya nota más
dramática viene dada por esa fragmentación-construcción que caracteriza su
obra.
Las etapas destacadas en la
exposición poseen unas considerables diferencias, pero partiendo siempre del elemento
metálico como leit motiv. En la década de los setenta encontramos
piezas producto del ensamblaje de elementos metálicos reciclados. Parten de la
abstracción pero recuerdan paisajes
urbanos observados desde el aire. Recrean la vida en un no lugar, un territorio
que es afín a todos los destinos importantes en la vida y que supone un
tránsito pocas veces observados de manera cotidiana. Estos collages metálicos, deudores de un proceso artesanal de gran
complicación, se sitúan en el origen mismo de la inspiración artística. Representan
la cualidad de permanencia de los objetos. El informalismo de su obra se
traduce en el empleo expresivo de los materiales, pues la cualidad física es la
línea de fuerza de esta etapa, un seguro
de su existencia.
exposición poseen unas considerables diferencias, pero partiendo siempre del elemento
metálico como leit motiv. En la década de los setenta encontramos
piezas producto del ensamblaje de elementos metálicos reciclados. Parten de la
abstracción pero recuerdan paisajes
urbanos observados desde el aire. Recrean la vida en un no lugar, un territorio
que es afín a todos los destinos importantes en la vida y que supone un
tránsito pocas veces observados de manera cotidiana. Estos collages metálicos, deudores de un proceso artesanal de gran
complicación, se sitúan en el origen mismo de la inspiración artística. Representan
la cualidad de permanencia de los objetos. El informalismo de su obra se
traduce en el empleo expresivo de los materiales, pues la cualidad física es la
línea de fuerza de esta etapa, un seguro
de su existencia.
Hacia finales de los setenta y
principios de los ochenta, Maribel comienza a representar imágenes concretas en
sus obras. Partiendo aún del metal como forma de expresión, es ahora cuando ella
llega a la abstracción más pura pero partiendo de elementos figurativos y
reales. Esto supone una dinamitación de los conceptos informalistas usados
durante una década. Ahora esos paisajes urbanos inconexos han evolucionado a
formas corpóreas de una belleza nada artificiosa que, como dice acertadamente
Maud Westherdahl, “…ignoran la anatomía y rechazan referencias concretas; su
presencia es absolutamente imaginario o poética”. Partiendo de esos no lugares
primigenios, la artista llega al destino del viaje, al lugar universal o al
cuerpo como metáfora de casa habitable. Las sensaciones que generan este
conjunto de obras son un continuo déjà
vu, un estremecimiento por la familiaridad de las obras y la noción de
haber experimentado en el propio cuerpo del espectador lo representado en el metal. Se reflejan en sus trabajos pulsiones humanas olvidadas en el
descanso postrero.
principios de los ochenta, Maribel comienza a representar imágenes concretas en
sus obras. Partiendo aún del metal como forma de expresión, es ahora cuando ella
llega a la abstracción más pura pero partiendo de elementos figurativos y
reales. Esto supone una dinamitación de los conceptos informalistas usados
durante una década. Ahora esos paisajes urbanos inconexos han evolucionado a
formas corpóreas de una belleza nada artificiosa que, como dice acertadamente
Maud Westherdahl, “…ignoran la anatomía y rechazan referencias concretas; su
presencia es absolutamente imaginario o poética”. Partiendo de esos no lugares
primigenios, la artista llega al destino del viaje, al lugar universal o al
cuerpo como metáfora de casa habitable. Las sensaciones que generan este
conjunto de obras son un continuo déjà
vu, un estremecimiento por la familiaridad de las obras y la noción de
haber experimentado en el propio cuerpo del espectador lo representado en el metal. Se reflejan en sus trabajos pulsiones humanas olvidadas en el
descanso postrero.
Un elemento que es afín a estas
dos líneas de trabajo es el concepto espacial. El espacio no existe. No existe
el entorno pues éste es accesorio. La materia flota y queda “suspendida” en el
éter de la imaginación. Maribel Nazco crea un universo de huesos, rótulas y
rodillas quebradas y pesadas urbes de atmósfera plomiza en contraposición a la
carne liviana y delicada. El ojo realiza
un recorrido musical por sus superficies alargadas, vertical u horizontalmente,
que reposan delicadamente en un adagio
continuado e imperturbable.
dos líneas de trabajo es el concepto espacial. El espacio no existe. No existe
el entorno pues éste es accesorio. La materia flota y queda “suspendida” en el
éter de la imaginación. Maribel Nazco crea un universo de huesos, rótulas y
rodillas quebradas y pesadas urbes de atmósfera plomiza en contraposición a la
carne liviana y delicada. El ojo realiza
un recorrido musical por sus superficies alargadas, vertical u horizontalmente,
que reposan delicadamente en un adagio
continuado e imperturbable.
Por tanto, las obras más
puramente informalistas de los años
setenta contienen sus formas en situación de asfixia, hablan de la fuerza
creativa feroz e introspectiva. Éste carácter no se pierde conforme pasa el
tiempo, pero sí se vuelve más elevado y evasivo. Pues, en el trabajo posterior,
ya habla desde la distancia, desde la experiencia que fragmenta las cotas del
saber mediante sus “cerebros”.
puramente informalistas de los años
setenta contienen sus formas en situación de asfixia, hablan de la fuerza
creativa feroz e introspectiva. Éste carácter no se pierde conforme pasa el
tiempo, pero sí se vuelve más elevado y evasivo. Pues, en el trabajo posterior,
ya habla desde la distancia, desde la experiencia que fragmenta las cotas del
saber mediante sus “cerebros”.
Cartografía metálica.
La trayectoria artística de Maribel
Nazco ha supuesto un continuo ensamblaje de piezas encontradas de una manera
aleatoria. Ha construido un moderno Prometeo, ha humanizado el material inerte
que queda desprovisto de espinas, desarmado y erotizado. A partir de retales de
vidas extrañas destruidas, todavía construye una nueva.
Nazco ha supuesto un continuo ensamblaje de piezas encontradas de una manera
aleatoria. Ha construido un moderno Prometeo, ha humanizado el material inerte
que queda desprovisto de espinas, desarmado y erotizado. A partir de retales de
vidas extrañas destruidas, todavía construye una nueva.